Tus ojos son tu salud

Los ojos y el sentido de la vista en su conjunto nos conectan con las imágenes del mundo exterior. Gracias a ellos, podemos observar el entorno que nos rodea, distinguir los colores, los rostros de nuestros seres queridos, contemplar bellos paisajes o evadirnos cerrándolos.

No obstante, muchas personas padecen patologías oftalmológicas. Aún así, puedes carecer en su totalidad de este sentido, pero no necesariamente disminuir tu calidad de vida, gracias a las ayudas y adaptaciones existentes.

Pese a todo, debemos ser conscientes de su trascendencia en nuestro día a día y tratar de cuidar y proteger los ojos en concordancia a su función esencial. A esto se suma que una correcta salud ocular repercute en tu salud general.

Patologías oftalmológicas

Son muchas las personas que acuden a la clínica oftalmológica en Madrid, aquejadas de distintos trastornos oculares. Los problemas relacionados con los ojos son muchos y muy variados. Estos pueden ser derivados de patologías intrínsecas del ojo, enfermedades sistémicas con efectos secundarios o patologías satélite en los ojos.

En primer lugar, están las complicaciones que afectan a tus ojos y su capacidad de ver correctamente. De por sí, el estado fisiológico de un ojo es la emetropía, que significa literalmente, ojo normal.

A partir de aquí, los ojos de cada persona pueden sufrir variaciones congénitas, de nacimiento, o adquiridas con el paso del tiempo.

Hablamos de la ametropía: miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. El hándicap de estas patologías es que no solo suponen una peor calidad de la visión, sino que, a la larga, dado el daño provocado en el ojo, puede acarrear consecuencias graves, como el desprendimiento de retina en personas miopes.

En segundo lugar, las enfermedades generales de nuestro cuerpo. Un ejemplo de esto es la diabetes. Esta dolencia afecta en gran medida al estado de la vista. Si no se controla bien, y los valores del azúcar son irregulares y dispares, se pueden producir afectaciones neuropáticas y vasculares en el ojo, generando como resultados pérdidas de agudeza visual.

La visión en nuestro día a día

Puede parecer que, tras lo descrito anteriormente y si careces de problemas en la vista, estas cuestiones te parezcan de poca importancia. Pero si, por el contrario, sufres de alguna afección, sabrás lo limitantes que pueden llegar a ser.

Una persona miope, tiene un riesgo mayor respecto al resto de la población de quedarse ciega. Aunque no solo eso. No hace falta irse a los extremos para encontrar una dificultad en el día a día. Las personas con este tipo de afecciones, dependen de las gafas o lentillas y su agudeza visual nunca será la misma. Además, con los años hay que sumar la degeneración fisiológica asociada a la edad.

Padezcas o no una patología oftalmológica, es recomendable que te realices un seguimiento periódico de la calidad de tu visión y del estado del órgano. De esta manera sencilla, podrás asegurarte de que tus ojos están en buenas condiciones. Como dice el refranero: No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. En este caso, no podría ser verdad. Los ojos son vida.

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